Numerus clausus. Tercera parte
¿
Por qué será que los liberales se fascinan con la planeación educativa? En la historia reciente, esta aparente paradoja nos remonta a tiempos de la guerra fría, cuando en octubre de 1957 los soviéticos consiguieron poner en órbita el Sputnik I, primer satélite artificial alrededor del planeta. En respuesta, el gobierno de Einsenhower aprobó el año siguiente un ambicioso plan de desarrollo educativo, científico y tecnológico -sancionado por la National Defense Education Act- con una inversión de más de mil millones de dólares en programas educativos de matemáticas, ciencias e ingenierías, y para financiar proyectos de investigación científica teórica y aplicada…
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